Ayer por la noche andaba en las compras del súper cuando de casualidad iba al área de revistas a leer novedades vi en la zona de discos unas guitarritas muy lindas. Mi hermosa guitarra negra de esmalte con la que era muy feliz lleva guardada exactamente un año. Se le reventaron dos cuerdas y el traste hace unos ruidos infernales, necesita mantenimiento y carente de pesos mejor la dejé “descansar” pero se quedó así todo un año. Había momentos en los que quería practicar pero no tenía con qué.
Pues fue un amor a primera vista, ayer vi una de esas guitarritas como para niños, del tamaño de una mandolina, la que me gustó era la única en buen estado, comencé a tocar el circulo del sol (que es el que no se le olvida a nadie) y sonaba muy bien, sin trastear, la madera muy linda, buen acabado, la típica paracho aguantadora a más no poder. Pregunté el precio y era risorio 250 pesos, qué insulto, inmediatamente la compre.
Llegue a mi casa, bien deseosa, emocionada y cual es mi puta sorpresa de que ya no sé tocar, retrocedí de a madres, ni siquiera puedo con una digitación pendeja. Me di coraje porque tan mal no estaba. Y lo peor no recuerdo nada que no sea el círculo de sol. Y luego como andaba chipi por el comentario de mi mamá quise tocar Fin que me salía súper bien, y era la que más tocaba por puro sentimentalismo y nada! Sólo me salían tres pinches acordes. Es difícil aceptar que hay cosas en las que se vuelve a empezar de cero. Esa guitarrita está bien bonita, bonita, bonita.
Pues fue un amor a primera vista, ayer vi una de esas guitarritas como para niños, del tamaño de una mandolina, la que me gustó era la única en buen estado, comencé a tocar el circulo del sol (que es el que no se le olvida a nadie) y sonaba muy bien, sin trastear, la madera muy linda, buen acabado, la típica paracho aguantadora a más no poder. Pregunté el precio y era risorio 250 pesos, qué insulto, inmediatamente la compre.
Llegue a mi casa, bien deseosa, emocionada y cual es mi puta sorpresa de que ya no sé tocar, retrocedí de a madres, ni siquiera puedo con una digitación pendeja. Me di coraje porque tan mal no estaba. Y lo peor no recuerdo nada que no sea el círculo de sol. Y luego como andaba chipi por el comentario de mi mamá quise tocar Fin que me salía súper bien, y era la que más tocaba por puro sentimentalismo y nada! Sólo me salían tres pinches acordes. Es difícil aceptar que hay cosas en las que se vuelve a empezar de cero. Esa guitarrita está bien bonita, bonita, bonita.