Ayer por la mañana mientras me arreglaba estaba con mi mamá viendo el noticiero de Loret de Mola que siempre me lo aviento en su última hora. Entonces tenían una sección de un reportero que se encontraba en algún lugar de la republica y pedían que llamaras y dijeras dónde. Absurda sección pero, bueno, entonces él estaba en un parque frente a algo parecido al Teatro Degollado de Guadalajara.
Entonces mi mamá me dice:“Oye qué paso con tu amiga de Guadalajara ya no volvió a llamar” Pero lo decía con esa miradita particular. Al momento justo en el que yo me puse roja. “No sé qué fue de ella”-le contesté. Entonces, de inmediato, me dijo: “De seguro ya se casó” y acto seguido se detuvo a sabiendas de lo que había dicho porque cabe aclarar que lo dijo en un tonito de ella hizo lo correcto. Yo me molesté y le dije: “Pues no sé, era una persona muy linda” y ella tratando de “remediar” el asunto me dice: “Ay, es que eres igual que tu padre, no te dura la gente, eres muy especial.”
Fin de la conversación. Ni si quiera le di la razón (aunque en el fondo yo sé que es verdad) pero no voy a negar que me puso triste. Porque una cosa es que yo me acuerde de ella cada que veo la constelación de Orión y otra que me lo recuerden de manera ruda, haciendo notar mi incapacidad de conservar a las personas que amo junto a mi. Pero que me lo recordara mi mamá me hizo pensar que ella tampoco olvidó eso, que en el fondo ella le caía bien, o que tal vez le gustaba cuando yo era feliz y no una amargueitor como ahora, o simplemente quería joderme.
Ya no quiero estar así pero la vida no me ayuda, y yo tampoco.
Entonces mi mamá me dice:“Oye qué paso con tu amiga de Guadalajara ya no volvió a llamar” Pero lo decía con esa miradita particular. Al momento justo en el que yo me puse roja. “No sé qué fue de ella”-le contesté. Entonces, de inmediato, me dijo: “De seguro ya se casó” y acto seguido se detuvo a sabiendas de lo que había dicho porque cabe aclarar que lo dijo en un tonito de ella hizo lo correcto. Yo me molesté y le dije: “Pues no sé, era una persona muy linda” y ella tratando de “remediar” el asunto me dice: “Ay, es que eres igual que tu padre, no te dura la gente, eres muy especial.”
Fin de la conversación. Ni si quiera le di la razón (aunque en el fondo yo sé que es verdad) pero no voy a negar que me puso triste. Porque una cosa es que yo me acuerde de ella cada que veo la constelación de Orión y otra que me lo recuerden de manera ruda, haciendo notar mi incapacidad de conservar a las personas que amo junto a mi. Pero que me lo recordara mi mamá me hizo pensar que ella tampoco olvidó eso, que en el fondo ella le caía bien, o que tal vez le gustaba cuando yo era feliz y no una amargueitor como ahora, o simplemente quería joderme.
Ya no quiero estar así pero la vida no me ayuda, y yo tampoco.