lunes, 11 de febrero de 2008

Pasajera

La vuelta a la realidad es un lunes a las 8:40 am en avenida Manuel L. B. a vuelta de rueda, conductores metiéndose a la brava (orgullo local) mentadas de madre matutinas, agobio, de nuevo el estrés. Yo iba en un taxi con rumbo a la Alameda a un trámite burocrático. Y como hecho adrede, como beso de lunes, en un taxi nada peculiar con el chofer peleándose con quien se le pusiera enfrente. Eso es sorportable, hasta divertido, le da sabor al trayecto pero hay algo que detesto en los taxistas: su música.

Siempre me tocan taxistas con gustos muy sui géneris. Hay algunos a los que les importa muy poco que no compartas su gusto musical y le suben a las bocinas que están justamente sobre la nuca del pasajero. En ocasiones escuchan algún programa de am (por suerte me han tocado programas interesantes, muy del tipo doctora corazón “mi marido me pega los fines de semana” y uno se entretiene con problemas ajenos) pero lo más perturbador es cuando ponen sus discos favoritos. Una vez me tocó un cd con los éxitos de Roberto Carlos y pude comprobar que sus canciones son horrendas, en otra el chofer era un cursi de primera porque escuché un muy buen repertorio de baladas y hasta muy disimulada cantaba una que otra, recuerdo la de Alejandro Fernández esa que dice: “Si tu te vaaass” y me puse chipi porque, bueno, me trae recuerdos amorosos.

En otro me tocó escuchar los hits de Ana Gabriel, estuvo muy entretenido porque una tras otra las recordaba y hasta me la sabía, carajos, ignoraba que había colocado bastante hit en la radio, ella no me gusta, pero las letras están cómicas, no sé, me la estaba pasando bien con esa de "Cosas del amor" en donde se pelea con Vickki Carr por un tipo, está bien drámatica:
- ¿Y si él se va? (Ana)
- Lo habrás perdido (Vikky)
- ¿Qué me quedará? (A)
- Lo que has vivido. (V)
- ¡Tu consejo no me aleja del dolor! (Ana, pujando)
Esa es una gloria, puro drama de secretaria, hasta me pesó bajarme, chingá. Dos veces me han tocado taxis con tele, en una puros videos regeatoneros bien calientes y en otra el programa "Hoy" con la sección de cocina, ésa estuvo chida. Y la penúltima fue que el chofer traía su disco de norteñas (tipo Intocable) cristianas. Se escuchaba cómico todo ese rollo de la adoración bailable y él muy amable al bajar me dijo: “Dios la bendiga” Que buen mood porque es la primera vez que un taxista me bendice. Hoy estuvo chafa, me tocaron las noticias y yo detesto las noticias en la mañana.