martes, 12 de febrero de 2008

nuevas caras ¿inspiración?

A partir de mañana trabajaré como negra para vivir como una más de esas frustradas. Resulta que me han conseguido – qué amabilidad- un trabajillo en un hospital justo en el turno en el que la gente ya se va, jo! Entraré a las cinco de la tarde y saldré hasta pasadas de las nueve, al menos tengo quien me traiga. Hoy me han presentado al crew de los que están de día. Sonrisitas por aquí sonrisitas por allá. Algunas enfermeras muy amables, mientras que ciertas recepcionistas muy equis.

La chava que va a ser mi jefa, o sea quien me va a dejar el turno, me dio algo de risa. Nos presentaron y en todo el tiempo no me dirigió la mirada para nada. No sé si haya sido un pedo de timidez, que ella sea poco amigable, o que esté a la defensiva, no lo sé, pero no es chido no sostener miradas con alguien que conoces por primera vez, me sentí fantasma. Lo peor es que miren a donde fui a caer, a un hospital, y con lo que odio los hospitales. Hoy vi todo tipo de aparatos, y equipo médico. Tengo la idea de que sólo sea temporal, por supuesto, tres meses algo así, porque no me voy a quedar en algo que no me gusta.

Lo malo es que es algo que no me llena nadita y no es chido. Lo bueno es que el área donde estoy es poco concurrida por lo que imagino que tendré tiempo de estudiar mis cosas raras para cuando “surja una oportunidad” y lo otro bueno es que no estaré mucho tiempo en mi casa, osease todo el día fuera, a lo mejor eso mejora mi estado de ánimo. Mientras tanto buscaré un perfume impactante capaz de decir: contrátame. Porque deseo tener varias entrevistas de trabajo en lo que queda del año.