martes, 18 de octubre de 2005

Perdedora

Creo que soy una perdedora…
Nunca he sido de las personas que se apasionan con los logros, con el triunfo, con ser de las mejores, tal vez se deba a que no crecí con esa idea. Por lo regular yo era la niña diferente, la que tenía ideas confusas, no era de la populares y sólo me juntaba con las más inteligentes y no porque yo lo fuera sino porque ellas aceptaban mi timidez y era muy duro estar sola.

Hice amistades lindas, sobre todo con una de ellas a quien perdí cuando tenía trece años pues se fue a otra ciudad y no volví a saber de ella. Ese recuerdo me hace meditar en el concepto de perdida en mi vida, y desde entonces soy muy vulnerable al contacto humano, soy sensible con las personas, no me gusta encariñarme mucho. No me gusta porque siento que después se irán y me dejarán sola, desconsolada. Porque una cosa es que yo acepte la soledad con gusto y placer y otra que sea mi única alternativa.

He perdido innumerables objetos personales y ajenos, he perdido mi cordura, he perdido peso, he perdido amigos, he perdido horas, e ideas. Y he superado muchas de esas perdidas pero pasan los años y hay algo que sigo perdiendo y me duele no ser capaz de conservar… he perdido corazones.

Perder, perdí, ¿perderé?