
Cuando abrí los ojos por la mañana sentí el frío colarse por mis pies desnudos. Aquí ya comienza a refrescar y me di cuenta que olvide taparme por la noche cuando me quedé dormida leyendo mi libro en turno.
En la ventana se veían los rayos del sol que comenzaban a salir iluminando las hojas de los árboles que están en el jardín que mi madre tiene amorosamente cuidado. Ella le habla a las plantas las trata como seres humanos y supongo que por eso siempre están sanas y radiantes. Algún día adoptaré una solo para mí.
Caminé descalza por la casa hasta llegar a la puerta y recibir el periódico dominical que por lo regular siempre tiene cosas muy interesantes, en la ciudad hay Feria del Libro y para mí siempre es tradición ir, nunca me he perdido una y necesitaba leer las opiniones del periódico. Cuando voy a una ciudad lo primero que hago es comprar el periódico local, me gustaba coleccionarlos. En una ocasión una amiga regresó de un viaje y me trajo “El Mercurio” creo que es de Chile, quiero un “Clarín” "El Habanero”, “El País”, y un “New York Times”.
Aún tengo en mi memoria los restos de la tarde de ayer que pase en compañía de mi mejor amigo en un restaurante italiano. Hablamos de tantas cosas, de los recuerdos en nuestros años universitarios (no hace mucho) de la primera vez que nos vimos, de la primera vez que salimos, de los exámenes que le permití copiar y de la burla de los compañeros al vernos juntos todo el tiempo y comenzaban con su “eeeeee” (que yo tanto detestaba) al salir nos despedimos con un inmenso abrazo, le di mi regalo y el me dio el suyo.
Caminé descalza por la casa hasta llegar a la puerta y recibir el periódico dominical que por lo regular siempre tiene cosas muy interesantes, en la ciudad hay Feria del Libro y para mí siempre es tradición ir, nunca me he perdido una y necesitaba leer las opiniones del periódico. Cuando voy a una ciudad lo primero que hago es comprar el periódico local, me gustaba coleccionarlos. En una ocasión una amiga regresó de un viaje y me trajo “El Mercurio” creo que es de Chile, quiero un “Clarín” "El Habanero”, “El País”, y un “New York Times”.
Aún tengo en mi memoria los restos de la tarde de ayer que pase en compañía de mi mejor amigo en un restaurante italiano. Hablamos de tantas cosas, de los recuerdos en nuestros años universitarios (no hace mucho) de la primera vez que nos vimos, de la primera vez que salimos, de los exámenes que le permití copiar y de la burla de los compañeros al vernos juntos todo el tiempo y comenzaban con su “eeeeee” (que yo tanto detestaba) al salir nos despedimos con un inmenso abrazo, le di mi regalo y el me dio el suyo.
Hoy me quedo sola en casa de nuevo, decidí poner incienso lavanda, sacar mis discos de jazz, bosanova, música clásica, encender velas. Hoy en este momento soy feliz, me siento tan bien, y lo disfruto… después de mucho tiempo acepto que me lo merezco y agradezco las bondades del Universo.
Hoy he vuelto a sembrar estrellas…
Hoy he vuelto a sembrar estrellas…