martes, 22 de abril de 2008

se rompió

Han sido días con un toque de sentimentalismo inesperado, sobre todo si hablamos del pasado fin de semana. Al final mi idílica historia de amor terminó como comenzó: una linda amistad. Y aunque parece increíble y creía que no me iba a reponer de algo así uno mismo termina sorprendiéndose. Ayer conversando con Karla dijo algo que se me quedó grabado en el cerebro sobre que me estaba quedando estacada en una fase de no andar bien. Cosa muy cierta porque si yo me observara desde afuera me daría mucha flojera. No sé en realidad si parte de este bache se deba al tratamiento hormonal que estoy tomando, hasta hoy me cruzó esa idea por la cabeza. Las mujeres dramáticas y encima hormonales.

Hoy se me ocurrió buscar un gimnasio y hacer algo para mover toda esa energía acumulada, moverse es lo que hay que hacer. Aprovechar la llegada del verano y liberar todas esas toxinas, activarse. Igual y hasta me anoto al de mi hermana, aunque a mi me late más la idea de las clases de baile que según ella buenísimas, algo que sea divertido.

Como que no quiere la cosa me escribió la chica de los mails, la que me encuentro en la calle, de manera intencional me manda sus invitaciones a mi, así le que le respondí y le dije que no entendía esa cadena y me soltó un mail breve de que nada más por si se me antojaba ir y luego un “ah, te vi en Pino Suárez pero no te pude saludar porque iba con mi novio, bla, bla” Creo que esa explicación tonta me molestó más que el hecho de que no nos saludáramos. Lo que pasa es que se leía tan falsa que le contesté igual de mamona. Si me vuelve a escribir de nuevo – que después de este mail, francamente lo dudo- osea ya me va a cansar por divita.