jueves, 3 de enero de 2008

Mi chico fan...

el lector fiel y constante de mi novela sin pies ni cabeza, quién amablemente cree que yo realmente estuve en una clínica rehabilitándome por abuso de drogas quiere que abra comentarios e interactúe, quizás le apena mandarme mails cada mes nada más lee algo nuevo. Aquí es cuando yo (se supone) debo abrir comentarios y ser como el dr. Walter pero no quiero retroalimentarme y menos en estos momentos. Y heme aquí blogueándo el caso porque no sé cómo decírselo. Ha sido todo un caballero y yo pasaré a ser mamona arrogante una vez más. Oh, odiosa.