Ayer tuve un pinche flasback porque llegué a mi casa tarde para hacerme pendeja y no escuchar a los niños pidiendo halloween pero después de las nueve llegó un grupito, tuve que salir porque mi mamá hablaba por teléfono y era el grupito de vecinas mamás. Una de ellas fue mi amiga de la infancia, estaba medio loca, accidentalmente se embarazó hace cinco años y andaba con su niño, pidiendo. Nos saludamos y todo pero me sentí bien pinche lejana. Como si no tuviéramos nada en común (cosa que es cierta) como si yo me hubiera quedado en el pinche pasado y ella en el futuro. Entonces recordé cuando andabamos por las calles pidiendo, cuando había un mundo de gente haciendo eso, cuando nuestras tardes eran felices lejos del mundo frustrado y competitivo de los adultos. Físicamente era la misma pero por esa mirada sin empatía casi seguro que ni nos conocemos. Y antes los dulces eran mejor.
Mis sobrinos tienen nana los pobres se creen en Merry Popins, para ellos es novedad tener alguién que les haga caso y esté a sus órdenes, pero se me hace que no les dura ni una semana, es una chavita de 17 que si se queda toda la tarde con ellos vegeteará cabrón.