Muy bien, muy bien, me he mantenido en actividades varias para no pensar en ¡Atercioopelados en la Feria Internacional del Libro de G!. Hoy domingo a las 21 hrs en la Expo Guadalajara. Si yo viviera allá no estaría bloguenado en estos momentos porque estaría haciendo fila en el lugar deseosa de entrar y estar en las primeritas filas embarrada en el escenario besando los monitores donde ellos escuchan el sonido (es lo que uno ve de frente en tan estratégico lugar) Pero, no, la cruel realidad es que estoy a kilómetros de distancia imaginándome el repertorio que sonará en la noche, snif!
Hoy leí una nota de ellos, un evento en el que estuvieron la Venagas y Andreita platicando de libros y me imagino que aquello debió de haber estado de lujo, toda una celebración. A mi me hubiera valido madres Julieta, yo no me le hubiera despegado a Andrea para nada, vil fan. Hace unas semanas Everick y yo comentábamos vía mail de la Feria cuando inevitablemente yo, bastante dolida, toqué el tema del concierto. Entonces recordé buenísimos tiempos, como cuando era una chavita desenfrenada y fuí a mi primer concierto de ellos (el primero de dos, snif!). Algunos añitos después yo andaba meditando el suicidio, me recuerdo perfectamente sentada en un vagón pensando en qué razones tenía para seguir aquí y lo primero que me vino a la mente fue: “Escuchar el nuevo disco de Aterciopelados” y me quedé still alive. Curiosamente después de eso yo comencé a encontrar respuestas espirituales y me volví así como soy ahora y el nuevo disco resultó ser muy espiritual también, de ahí en adelante andamos totalmente en el mismo viaje.
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La última vez que los vi en concierto fue en el tour de gozo poderoso. Ese día Andrea traía un vestido de geisha negro algo extraño, y su característico tercer ojo pintado en la frente. Yo estaba embarrada a mero adelante, y le grité a Héctor varias veces y volteaba, jaja. En sus conciertos siempre avientan juguetes, entonces cuando tocó el turno los juguetes les caían a los que estaban hasta atrás así que yo comencé a gritarle a Andrea “A mi Andrea, a mi, a mi, a mí, a mí, a mí” hasta que me vio y me dio un silbato en forma de boca en la mano, ¡nuestros dedos se tocaron! =) Y comenzarón a tocar "El album". Varias chavitas se subieron y le dieron beso, la abrazaron y todo pero, bah, yo me les quedaba mirando con arrogancia, ¡eso yo ya lo había hecho hace muchos ayeres, niñas! Fue un concierto muy chido, lo aluciné por semanas. Aunque cuando tocaron “Candela” dos chavitas se pusieron muy locas a bailar según ellas “colombiano” y se armó un tumulto que casi nos aplasta a los de adelante. -_- Esta noche seguramente yo hubiera sido muy feliz, al borde de la lágrima. Pero conservo las esperanza, oh, sí, o sea tienen que venir!!
Hoy leí una nota de ellos, un evento en el que estuvieron la Venagas y Andreita platicando de libros y me imagino que aquello debió de haber estado de lujo, toda una celebración. A mi me hubiera valido madres Julieta, yo no me le hubiera despegado a Andrea para nada, vil fan. Hace unas semanas Everick y yo comentábamos vía mail de la Feria cuando inevitablemente yo, bastante dolida, toqué el tema del concierto. Entonces recordé buenísimos tiempos, como cuando era una chavita desenfrenada y fuí a mi primer concierto de ellos (el primero de dos, snif!). Algunos añitos después yo andaba meditando el suicidio, me recuerdo perfectamente sentada en un vagón pensando en qué razones tenía para seguir aquí y lo primero que me vino a la mente fue: “Escuchar el nuevo disco de Aterciopelados” y me quedé still alive. Curiosamente después de eso yo comencé a encontrar respuestas espirituales y me volví así como soy ahora y el nuevo disco resultó ser muy espiritual también, de ahí en adelante andamos totalmente en el mismo viaje.
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La última vez que los vi en concierto fue en el tour de gozo poderoso. Ese día Andrea traía un vestido de geisha negro algo extraño, y su característico tercer ojo pintado en la frente. Yo estaba embarrada a mero adelante, y le grité a Héctor varias veces y volteaba, jaja. En sus conciertos siempre avientan juguetes, entonces cuando tocó el turno los juguetes les caían a los que estaban hasta atrás así que yo comencé a gritarle a Andrea “A mi Andrea, a mi, a mi, a mí, a mí, a mí” hasta que me vio y me dio un silbato en forma de boca en la mano, ¡nuestros dedos se tocaron! =) Y comenzarón a tocar "El album". Varias chavitas se subieron y le dieron beso, la abrazaron y todo pero, bah, yo me les quedaba mirando con arrogancia, ¡eso yo ya lo había hecho hace muchos ayeres, niñas! Fue un concierto muy chido, lo aluciné por semanas. Aunque cuando tocaron “Candela” dos chavitas se pusieron muy locas a bailar según ellas “colombiano” y se armó un tumulto que casi nos aplasta a los de adelante. -_- Esta noche seguramente yo hubiera sido muy feliz, al borde de la lágrima. Pero conservo las esperanza, oh, sí, o sea tienen que venir!!