Para ser una buena ama de casa contemporánea debes de tener afuera de tu casa una camioneta familiar de modelo reciente. Pasar por los niños al cole (¡olé!) y entusiasmarte en las festividades navideñas del cole comprando con antelación el vestuario con alguna de las mamás que son buenas para las manualidades. Claro, por supuesto que debe de haber una chacha que te ayude con los niños. ¿El matrimonio? Pues mmm, estar casada y conservarte así ya es ganancia. Yo pienso que muchas de las amas de casa (no todas, hay bellas ecepciones) de hoy en día son unas webonas programadas socialmente para vivir como vieron a sus padres. Una utopía en muchos casos no retornable.
B. me preguntó esta semana si yo sabía cocinar. Le respondí que no me gustaba pero que sí me defendía y sabía hacer cosas tan básicas como pastas: desde espagueti hasta sopa de fideos, obviamente sopa de arroz, guisados de carne desde bistec, milanesas, fajitas de pollo, pescado al vapor, pescado empanizado (¡guag!) albóndigas desabridas, picadillo, discada, salsa roja, salsa verde, chilaquiles, nopalitos, caldo de pollo, obviamente cocer frijoles etc. Cosas básicas. Postres y cremas no las manejo. Se quedó algo impresionada porque ella dice que no sabe hacer nada. Que le choca cocinar y no sabe que va a hacer cuando se case porque odia la cocina.
B. me preguntó esta semana si yo sabía cocinar. Le respondí que no me gustaba pero que sí me defendía y sabía hacer cosas tan básicas como pastas: desde espagueti hasta sopa de fideos, obviamente sopa de arroz, guisados de carne desde bistec, milanesas, fajitas de pollo, pescado al vapor, pescado empanizado (¡guag!) albóndigas desabridas, picadillo, discada, salsa roja, salsa verde, chilaquiles, nopalitos, caldo de pollo, obviamente cocer frijoles etc. Cosas básicas. Postres y cremas no las manejo. Se quedó algo impresionada porque ella dice que no sabe hacer nada. Que le choca cocinar y no sabe que va a hacer cuando se case porque odia la cocina.
-
Yo también odio la cocina, yo aprendí por obligación pero le conté que cocinar para otros sí es súper tedioso porque cocinas para que alcance (la mamá de mi exnovia cuando iba a la carnicería aunque comprara kilo y medio siempre decía “No ajustamos, no ajustamos”) te aseguras de los condimentos todo el tiempo y casi siempre es con prisa. Pero cocinar para uno mismo es totalmente diferente. Me gustan mucho los mandiles, aunque en mi casa tenemos puros de esos de tela frágil desde que mi mandil azul de las Chicas Superpoderosas pasó a mejor vida. Yo disfruto mucho y me gusta cocinar para mí. Cuando vi en una revista la cocina de Adela Micha me emocioné porque es la cocina que yo quiero para mi solita. Las navidades antepasadas siempre las pasaba sola en mi casa y lo disfrutaba muchísimo.
Pedía en HEB una galatina mechada desde días antes porque se acaban. La recogía el 24 cortaba mis pedazos y la calentaba al sartén porque desde que me explotó el horno yo ahí no me meto (recalentada sabe mucho mejor). Hacía espagueti, compraba mi baguette, me la pasaba viendo televisión, bajando música o navegando y en la noche cenaba viendo películas rentadas en vez de andar en las tiendas matándome por un regalo de intercambio con el caos departamental. Mejor cocinaba para mí y era estupendo. Cada que Miguel Bosé habla de que hace mermeladas yo me quedo con la envidia y la duda de cómo las hará. Es más, me gustaría tomar clases de cocina. Si yo viviera sola -o fuera hombre- sería una jotita para esas cosas. En mi depa siempre habría vino del bueno, tequila, (aunque ya no tomo, gracias) y quesos. Cocinar es chido cuando eres soltera y lo haces por gusto, no cuando eres ama de casa y te sientes gata asalariada.
Pedía en HEB una galatina mechada desde días antes porque se acaban. La recogía el 24 cortaba mis pedazos y la calentaba al sartén porque desde que me explotó el horno yo ahí no me meto (recalentada sabe mucho mejor). Hacía espagueti, compraba mi baguette, me la pasaba viendo televisión, bajando música o navegando y en la noche cenaba viendo películas rentadas en vez de andar en las tiendas matándome por un regalo de intercambio con el caos departamental. Mejor cocinaba para mí y era estupendo. Cada que Miguel Bosé habla de que hace mermeladas yo me quedo con la envidia y la duda de cómo las hará. Es más, me gustaría tomar clases de cocina. Si yo viviera sola -o fuera hombre- sería una jotita para esas cosas. En mi depa siempre habría vino del bueno, tequila, (aunque ya no tomo, gracias) y quesos. Cocinar es chido cuando eres soltera y lo haces por gusto, no cuando eres ama de casa y te sientes gata asalariada.