viernes, 26 de octubre de 2007

¿Donde carajos están mis días de frío?

Soy una contrariedad andando. Un día quiero ser una persona totalmente zen, pacífica, etérea, comprometida con la transformación del universo pero al día siguiente puedo convertirme en la peor persona para conocer, en una amargada de mierda, huraña, e introspectiva que ni siquiera se digna a devolverte el saludo. Con un fastidio enorme hacia las historias ajenas y los sueños de otros, sale a flote una mujer intolerante y criticona, esas, esas que no son lo políticamente correcto. Supongo que a eso se le llama dualidad, aunque a mi me agrada más el término polaridad. Hoy me han puesto de mal humor el sol y el calor. No quiero calor, quiero días frescos, nublados y húmedos quiero variarle al clima que predomina los 345 días del año. Quiero tener un buen pretexto para tomarme una taza de café caliente. Y luego las pinches tiendas que ya tienen pinos navideños ¡¿Ya?! Pero, pero, si falta tooodo noviembre.