Pues terminó mi etapa de estudiante en un curso que me ha aclarado un poco el panorama del mundo al que planeo entrar, y me ha dado muchos recursos para el sueño que tengo en mente, acerca de mi propia publicación. Y como dirían todos esos aspirantes a cantante cuando salen del reality show: “Mi carrera apenas empieza” y nunca los vuelves a ver, jaja. Espero y no sea mi caso :( Para mí, de hecho, la chinga apenas empieza porque ya tengo los recursos intelectuales para valorar mejor una obra editorial por lo que comienzo una ardua etapa de investigación, análisis, observación y estudio de publicaciones. Como, astutamente, le dije al expositor: “Voy a entrenar el ojo” También corroboré que sigo teniendo ese afán de Lolita caza maestros intelectuales; porque yo era de una las tetas que se quedan a perseguir al maestro para intercambiar comentarios. Ahora que lo medito, era la única chava que hacía eso, las demás salían despavoridas. ¡Por lo visto mi talón de Aquiles siempre serán los intelectuales! Y es un masoquismo delicioso porque a pesar de lo tedioso que llega a ser analizar revistas en vez de simplemente leerlas, a mi me gusta mucho, amo las publicaciones y mis pocos pesos me los gasto en eso.
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Me emocionan pequeñeses, por ejemplo, toda esta semana Sanborns y Vip’s me llenaron de revistas que he ido coleccionando; hoy tengo en mi escritorio diez revistas listas para leer y desmenuzar a criterio. Lo que significa una ardua tarea porque algunas no son de una leída – mucho menos de una sentada- sino de varias lecturas si es que la quiero analizar bien. El mejor ejemplo es “Replicante”, la revista tapatía, que es bastante densa pero son tan cínicos que divierte, amén de que el diseño es maravilloso, escandaloso y exagerado. Yo también soy visualmente escandalosa y exagerada para muestra: mi(s) blog. Me emociona ver mi escritorio lleno de revistas por leer.
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El último día fue abrumador. Esperaba el elevador cuando una de las chavas de gustos intelectuales góticos me preguntó si había visto una película de terror que me habían súper recomendado. Le contesté que sí y comenzamos a platicar hasta que sin darme cuenta ya las estaba acompañado a comer. Ella me simpatizaba pero su amiga, ash, grrrr. La amiga me hinchaba los ovarios. Tuve un rollo rarito con ella al principio del curso. Y no sé, la vibra entre nosotras era muy extraña. Al parecer a ella le satisfacía de sobremanera presumir sus conocimientos intelectuales en torno a autores góticos y películas de terror. Hablar con ella era escuchar todo un catálogo de autores que nunca he tenido el interés de leer y lo peor es que al parecer disfrutaba “darnos cátedra” de cómo ser lectora de culto.
Me sentí tan incomoda con ella que lo que quería era largarme, lastima por la otra chava que realmente me cayó súper bien, tenía una vibra muy chida. Las dos trabajaban en la misma biblioteca universitaria a la que no voy porque no me gusta jaja. De plano las dejé ahí y les dije que me iba a dar la vuelta. Lo que más detestaba de la otra chava es que proyectaba tanta soberbia, negatividad, y amargura. Sé que si me cagaron tanto estas características es porque yo las tengo pero sólo espero no proyectarlas así a la gente porque no es agradable.
Me sentí tan incomoda con ella que lo que quería era largarme, lastima por la otra chava que realmente me cayó súper bien, tenía una vibra muy chida. Las dos trabajaban en la misma biblioteca universitaria a la que no voy porque no me gusta jaja. De plano las dejé ahí y les dije que me iba a dar la vuelta. Lo que más detestaba de la otra chava es que proyectaba tanta soberbia, negatividad, y amargura. Sé que si me cagaron tanto estas características es porque yo las tengo pero sólo espero no proyectarlas así a la gente porque no es agradable.