viernes, 14 de marzo de 2008

desahogo

Estoy ida y preocupada

Estoy atravesando una crisis existencial, me atrevo a decir que la más fuerte en los últimos años. Llevo algunos días sin comer bien y con trastornos del sueño. El tipo de crisis en la que te preguntas qué has hecho con tu vida y qué quieres hacer. Confieso que muy pocas cosas me emocionan, paso la mayor parte del tiempo trabajando y mi estado del humor sólo mejora un poco cuando hablo por teléfono con él y cuando la veo a ella en el mensajero, lo demás me da lo mismo. Estoy en una etapa muy solitaria, me da flojera la gente. Aunque vaya a una reunión y haga lo posible por ver gente y conocer no consigo acoplarme y reclamo mi soledad, solo pienso en llegar de nuevo y hacer cosas que me distraen y disfruto. Quizás doy la impresión de amargada o extraña, no estoy de humor para hacer amigos, es la verdad.

Siento como si me hubiera perdido en un lugar desconocido donde se habla otro idioma, siento angustia acerca de cómo sobrevivir. Ya no me late vivir de la forma que he vivido hasta el momento y el miedo me boicotea. Por suerte no tengo los ataques de pánico, y miedo a la muerte del año pasado. Soy una indecisa y por temor a equivocarme ni si quiera me arriesgo. Hoy me siento triste, decaída, y escribe la chava que están detrás de la computadora, la que se rompe con facilidad, la que se reprime, la herida, la que teme ser abandonada, la que pierde y llora. Hoy me vale madre lo que puedan pensar de mi al leer esto, hoy soy vulnerable. No puedo escribir otra cosa porque no puedo mentir fingiendo que no pasa nada, cuando estoy quebrada por dentro cuando llevo tres semanas sintiéndome así y si no lo digo, si no lo acepto, va a estallar a la brava toda la ira reprimida.

Me siento deprimida, siento que puedo salir adelante pero necesito más energía de la que tengo disponible. Me irrito con facilidad y me choca amargarme el día, me choca admitir que me siento una amargada, apática, y tonta. Dentro de unos días quizás no continúe así, pero en estos momentos así me siento. No tengo ánimo, ando enojada, frustrada, cansada pero sé que saldré de esta como he salido de otras. Ya van tres personas que me dicen la neta sobre mi actitud ante la vida. Me chinga no cumplir el ideal de lo que se espera de mi, fallarle a la gente, decepcionar, todo esto me llena de culpabilidad, y me interpreto como inepta. Tengo miedo de triunfar porque en el fondo me cuesta ser responsable de lo que ocurra. Tengo miedo de enamorarme porque estoy necesitada de atención y de cariño un montón y eso puede propiciar relaciones enfermizas. Me duelen, me trastornan las separaciones, cuando me siento o presiento dejada me lleno de ira, celos, dolor, y culpa por no haberme esforzado lo suficiente.

La única alternativa es hacer algo y dejar de pensar. Y principalmente admito que no puedo sola, aunque me crea la chingona, la que no necesita de nadie, que le da igual que estén conmigo o no, admito que necesito de empatía, sentirme acompañada, sentir apoyo, cariño, que no estoy sola, que puedo arreglarlo, que a muchos otros les pasa lo mismo y lo solucionan, que no soy la única perdida en el espacio, que no estoy sola vs el mundo como me he empeñado en creer, apoyo moral no pido más. “Estoy contigo” que bien se siente saber eso. Ando bien pinche ida y melancólica. Yo sé que todo tiene una solución menos la muerte así que tengo ese punto a mi favor, antes que la vida me obligue a vivir plenamente a causa de alguna enfermedad como les pasa a muchos.


Gracias. En realidad lo único que quiero es ser leída y escuchada, es todo.

Eso me hace sentir bien.

Las quiero.


*Especialmente a tí, Karla, por tu amor y tu luz.