sábado, 2 de agosto de 2008

sigo siendo tan vulnearble a la belleza. Un poema hermoso en plena madrugada, yo que escribo hasta por los codos, que escribo cuando siento, cuando lloro, cuando ataco y cuando me defiendo, me quedé sin letras, era en vano. Se lo sabe de memoria. "No me voy a ir"...sí me advertí. Y me da muchísimo coraje que una posible relación haya pesado más que una amistad que pudo haber sido de muchos años. Era mi única amiga jota, y en el fondo tenía la esperanza de que esta vez sí fuera posible. Lástima.