Ayer tuve un sueño bien fumado. Estaba en la Fac. con mis amigas risa y risa, hablando de viejos y esas cosas que hacíamos en esa época. Y la maestra era nada más y nada menos que Jennifer Beals pero era una de esas maestras chafas, corrientes, que no saben nada de la clase y nada más están ahí por pura burocracia. Entonces que nos encargan un trabajo de exponer y nos dividen en equipos y a mi me tocan mis amigas las que eran burras. Yo me malviajo toda pensando en cómo le iba a hacer pues ellas no me iban a ayudar en nada. Y lo peor es que el trabajo era de matemáticas, ecuaciones.
Me levanto y voy toda apurada con la maestra, llego con ella que resultó bien chaparrita y le digo: “Maestra, no entiendo esto” y le señalo la hoja y ella me dice: “Ah, sí, como quiera hazlo” y yo me quedé con cara de pendeja y ella con su sonrisa idiota entonces regresé a mi lugar y mis amigas las inteligentes ya se estaban poniendo de acuerdo en su equipo. Yo le dije al mío: “Nos vemos en mi casa en la tarde” y por dentro pensaba que la única forma de llamar la atención era hablar de calzones y ecuaciones. O sea según yo si hablábamos de calzones nos iba a ir mejor.
De pronto la escena cambia (como sólo sucede en los sueños) y ahora estabamos mi papá y yo en el hotel Aranzazu de Guadalajara en el lobby y el hotel estaba bien gacho, jajajja, así como de quinta- ignoro cómo esté en la actualidad- y yo no quería subir pensando que las habitaciones iban a estar peor. Y mi padre toda lindura me dice: “Ve a darte la vuelta, nodriza” y yo salgo a la calle y estaban como que construyendo un puente de autos y yo pensaba: “Ah, chingá, si aquí había una avenida” y me quedo toda asombrada. En eso me encuentro a mi hermano mayor que me dice: “¿Qué haces aquí?” Ni tiempo tengo de contestar cuando de pronto ya estoy sola, no hay puente, no hay hotel pero está una chava de baja California a quien no conozco personalmente y me dice: “¿Quieres abortar?” “Yo te doy algo para que abortes seguro sólo por 200 pesos” y yo me quedé pensando en que no estaba embarazada pero me parecía de mal gusto su propuesta. Desperté.
Me levanto y voy toda apurada con la maestra, llego con ella que resultó bien chaparrita y le digo: “Maestra, no entiendo esto” y le señalo la hoja y ella me dice: “Ah, sí, como quiera hazlo” y yo me quedé con cara de pendeja y ella con su sonrisa idiota entonces regresé a mi lugar y mis amigas las inteligentes ya se estaban poniendo de acuerdo en su equipo. Yo le dije al mío: “Nos vemos en mi casa en la tarde” y por dentro pensaba que la única forma de llamar la atención era hablar de calzones y ecuaciones. O sea según yo si hablábamos de calzones nos iba a ir mejor.
De pronto la escena cambia (como sólo sucede en los sueños) y ahora estabamos mi papá y yo en el hotel Aranzazu de Guadalajara en el lobby y el hotel estaba bien gacho, jajajja, así como de quinta- ignoro cómo esté en la actualidad- y yo no quería subir pensando que las habitaciones iban a estar peor. Y mi padre toda lindura me dice: “Ve a darte la vuelta, nodriza” y yo salgo a la calle y estaban como que construyendo un puente de autos y yo pensaba: “Ah, chingá, si aquí había una avenida” y me quedo toda asombrada. En eso me encuentro a mi hermano mayor que me dice: “¿Qué haces aquí?” Ni tiempo tengo de contestar cuando de pronto ya estoy sola, no hay puente, no hay hotel pero está una chava de baja California a quien no conozco personalmente y me dice: “¿Quieres abortar?” “Yo te doy algo para que abortes seguro sólo por 200 pesos” y yo me quedé pensando en que no estaba embarazada pero me parecía de mal gusto su propuesta. Desperté.