Y la chica que anda romanceado con Jenny se ve interesante, con descuido y hasta le baja la popularidad a Katherine Moening. Pasando a asuntos cotidianos. Un día de la semana pasada mi mamá se acercó a mí llena de misterio y me dijo con voz triste: “No aparece Romi” (es mi gata) yo no quis
e mortificarla así que le dije: “A lo mejor anda de paseo” y en realidad pensé eso. Bueno, pues pasaron tres días y nada de la gata, entonces comenzamos a darla por muerta porque ya nos han envenenado varios. Cuando aceptamos su deceso mi madre comenzó a llorar como Magdalena y a maldecir a los posibles culpables, no paró de llorar. Yo me puse triste un día pero al siguiente ya estaba resignada entonces le recordé todas las cosas malas que le hacía a la gatita en vida y ella defendiéndose me recriminaba los días que la dejaba sin comer y todo se convirtió en un hervidero de culpas y suspiros “!Ay, Romiiii!” llegamos a decir una y otra vez durante el día.
Y de pronto ayer… Miau, miau, miau…era la Romi maullando por la ventana exigiéndonos comida. Mi mama y yo salimos desesperadas y la consentimos todo el día. Ahora las cosas han vuelto a su cause normal, mi madre se enoja porque Romi se echa a dormir en la ropa limpia, porque exige carne fresca de comer y hasta le ha infundado la sospecha de embarazo: “Yo, no sé qué vas a hacer si esa gata se embaraza, eeeeh!! Haber qué haces con los gatos” y bla, bla, bla. Ni pensar que hace unos ayeres todo era un mar de lágrimas.